lunes, 30 de marzo de 2015

Me he quedado turbada



Me pides que haga  a un lado mis cabellos
para que nada se interponga
entre tus labios y los míos.
Yo te pido que hagas un lado tus prejuicios
para que nada empañe este cariño
que llevo por Ti y por dentro.
Que es más puro que la nieve
que hoy contemplan mis  pupilas
en los altares del cielo.
no ves que me he quedado turbada, prendida de Ti
queriendo quedarme oprimida  
para siempre en tu pecho
derrotada, expuesta a tus bondades milagrosas
encomendando mi alma al cielo
para no seguirme de ti enamorando
estoy dispuesta a consumir
tus  embates dominantes
en mis noches de sutiles  arrebatos.
Ven  fusiónate  a mis ansias 
navega por mi fuente,,
como una ofrenda
para pagar tus faltas.



Tu Akantha 

sábado, 21 de marzo de 2015

Su corazón un témpano de hielo




Dices que sabes que la alondra vuela
en otros confines, y aunque de vez en vez,
el gorrión le envía un suspiro
surgido de la nostalgia.

Prefiere estar libre, libre como el viento,
a permanecer en la jaula de sus emociones seductoras,
porque los versos de la alondra seducen
pero a su tiempo atrapan
y a la libertad condenan.

No, no supiste procesar y comprender que para mí
la libertad no tienen precio
para mí la libertad es el estandarte
que enarbola mi exánime existencia,
y yo te quería libre, libre como el viento,

Te quería, corriendo como un río alborotado sin destino.
No te juzgo, quien soy yo para eso,
Pero el temor te ha atado y subyugado con cadenas a la tierra,
Otra es la libertad de los que aman sin prejuicio
no te diste cuenta que mi corazón era la plegaria
en el oráculo tardío de tu vida

Era una blanca alondra que aleteaba en tu ventana
e ingresaba a cobijarse en tu pecho
en cada amanecer era una sorpresa nueva
y te iba confesando una a uno sus secretos
no te diste cuenta que era el fuego eterno
que se iba instalado en tu lecho

Mientras tú dormías como un espíritu en tormento
ella besaba cada espacio de tu cuerpo  en un gimiente ruego
y tenía tiempo, todo su tiempo para darte
para ingresar en  tus sueños,
pero tu miedo no te permitió ser libre  ni para escoger
los barrotes de tu encierro, porque esa libertad es una condena

Y la dejaste volar herida sumida en el nostalgia
y en el quebranto, y tú sabías el dolor que le aquejaba
había recorrido la noche más obscura de la tristeza extrema
y aún tenía sus alas rotas y  no tuviste compasión, 
si bien sabes que las aves vuelan cuando tienen frio.
Y la dejaste volar por que tu corazón fue un tempano de hielo


Solo tus manos


sábado, 7 de marzo de 2015

Atada a tu ausencia




Y me quede atada a tu ausencia
que hoy me corre por dentro,
y me abraza y me besa,
y  recorre mi cuerpo.

Desde el sueño que quema,
y  acaricia mi sombra,
y camina en mis labios,
donde presurosos y ansiosos,
navegaban tus besos.

Me visita tu esencia,
como un viejo boceto,
de nuestro más bellos sueños,
y me siento perdida.

En un tiempo inexacto,
al cruzar a otra orilla,
convertida en arena mojada,
de una playa soñada..

Akantha




jueves, 5 de marzo de 2015

Un relato inacabado




Es otra historia reinventada de mi vida
una mirada indescifrable desvestida
dos suspiros que se besan a escondidas
sensaciones provocadas
una herida disfrazada
un corazón lastimado

Y entre el follaje una alondra muy herida,
que no tuvo tiempo de soñar mientras dormía
sin mirar a atrás, alza su vuelo
hacia el rincón del silencio
donde no caben espejismos
a ese lado de la vida
donde el tiempo es infinito

Para trata de olvidar esta absurda realidad
allá, donde todo es libertad
Y él, la miraba que inundada de ternura
y un encanto deslumbrante alzaba el vuelo
 ¡y no la detuvo!....  nunca la amó…

Desconfiado, receloso, parco,
en silencio tras  los cristales
empañados con su aliento,
diciendo adiós con un suspiro
emanado de su pecho.


Akantha

martes, 3 de marzo de 2015

Para decir adiós



En la penumbra del quebranto llegó un día oculta
en el misterio de su bruma
más su palidez en luz de luna, disipó su melancolía
y plasmó un cuerpo de fémina con alas de espuma

Ella, ofreció un océano de amor, de lujuria y de pureza
él, un torrente de pasión como un caudal cautivo por la duna
como caudaloso río aprisionado en una vasta presa
más ella lo envolvió en sus brazos, cual niño en una cuna

Se encontraron en los sueños
y danzaron igual que las lenguas de una pira
fundieron sus entidades y volaron en la libertad,
sin dueño mientras las hadas del bosque, ambientaban con la lira

¡Ah que hermosas vivencias oníricas! mágicas todas ellas,
entre nubes de algodón,
entre danzarinas luces de luciérnagas
que dibujan estelas a su rededor

Ella, habló del amor que atesora idolatría
el, fue parco, sumiso, con recelo pero risueño
ella cimentó el mayor ánimo para encumbrar la algarabía
él, caminó por el sendero sin alterar su comprometido empeño

Una alondra canta entre los ramales mecidos por el viento 
revolotea junto al ventanal de un hombre íngrimo
él se acerca al diáfano cristal y lo empaña con su aliento
el ave canora vuela allá muy lejos y se pierde en su horizonte íntimo donde el sol del vetusto día se muere con aroma a incienso
y de la profundidad de aquel hombre se escapa un pertinaz suspiro, 

para decir adiós…
                               como el crepúsculo



de: Fernando Castellanos para Akantha